Dieta Equilibrada

Para lograr un equilibrio adecuado se requiere de una dieta variada y completa: guisos a partir de cereales, semillas, hojas y verduras. También se deben consumir frutas (jugosas, secas, oleaginosas) así como productos lácteos: yogur, queso fresco, preferentemente hecho por nosotros mismos.

Los platos se deben planificar con armonía, si se usan algunas hierbas o especias, deben equilibrarse con algo más suave.

Las cantidades a consumir semanalmente varían según las necesidades del individuo:

  • Legumbres: dos o tres días.
  • Arroz integral y otros cereales (mijo, trigo, etc.): cuatro o cinco días.
  • Verduras crudas y cocinadas, frutas frescas además de frutos secos y semillas (sésamo, girasol, calabaza): cada día.
  • Productos lácteos (leche, queso vegetariano, yogur): a diario.
  • Pastas de sémola de trigo duro: dos veces por semana.